Betty Friedan. Autobiografía “Mi vida hasta ahora”

Betty Naomi Goldstein conocida mundialmente como Betty Friedan es una de las mujeres más importantes en la Historia del Feminismo. Nació el 4 de Febrero de 1921 en Peoria, Illinois y murió a los 85 años el 4 de febrero de 2006 en Washington D.C, hace hoy 10 años.

Fue una mujer valiente, luchadora y reivindicativa. Ella estuvo detrás del nacimiento de muchas de las organizaciones que consiguieron grandes avances para los derechos de las mujeres en EEUU.

En su libro “Mi vida hasta ahora”, una autobiografía que se publicó por primera vez en el año  2000, cuenta su agitada y apasionante vida. Consciente de haber sido una mujer “controlada” por la prensa y agencias de seguridad del estado, Betty, prefiere contar ella misma su vida a que otros/as interpreten ésta a través de sus entrevistas. Quiere dejar claro lo que hizo, o no, y porque lo hizo, o no, en cada momento.

Mi vida hasta ahora, Betty Friedan

Mi vida hasta ahora, Betty Friedan. Autobiografía.

Betty, que era la mayor de tres hermanos, se crió en el seno de una familia judía en plena depresión de los Estados Unidos, lo que marco su forma de ver el mundo. La relación con su madre, Miriam, no era muy buena. Miriam abandonó su empleo como directora de la página femenina del periódico de Peoria  para dedicarse exclusivamente a sus labores, como buena ama de casa de la época, decisión que le persiguió y marcó el resto de sus días y que, inconscientemente pudo ser un punto de partida en el pensamiento de la obra que lanzo a Betty a la fama “La mística de la feminidad”. Su padre, Harry, era joyero y acostumbro a Betty a buenos hábitos como leer filosofía y otros cultos a la mente. Cuando tenían escasez de dinero, Harry en un intento de duplicarlo se iba a las casas de apuestas y casinos y acababa perdiéndolo todo. Los primeros recuerdos de familia que tiene Betty son discusiones por temas económicos.

Betty fue una niña a la que sólo le gustaba leer y el colegio, no le interesaban el resto de actividades físicas o musicales, no se le deban bien. El único castigo efectivo para ella era prohibirle leer durante un día. Fue una alumna aventajada, incluso le saltaron un curso, pero no tenía muchos/as amigos/as y eso le preocupaba. Siempre le ha preocupado quedarse sola o no tener amistades, pero eso nunca ocurrió. Betty hizo amigos/as por todo el mundo y allá donde iba había gente a la que conocía y que quería pasar con ella unos días.

En Smith… lo primero que viví fue la emoción ante la perspectiva de maravillosas lecturas nuevas -La señora Dalloway y Una habitación propia de Virginia Woolf; la montaña mágica de Thomas Mann; Retrato del artista adolescente de James Joyce. La psicología, la filosofía y la historia me exigían nuevos esquemas de análisis, de pensamiento conceptual. Me regocijaba, me deleitaba; aquella forma de pensar me divertía…

Tras el instituto Betty se graduó en Smith Collage en 1942 como summa cum laude, —a pesar de mi misma— dice ella en el libro. Estudió psicología en la Universidad de Berkeley y empezó a trabajar como redactora , primero para Federated Press (1943-1946) y más tarde para la UE News (1946-1952). Pero esto era sólo el inicio, escribió para la mayoría de revistas femeninas que existían en el momento.

En su juventud le marco mucho la persecución que el pueblo judío estaba sufriendo en toda Europa con Hitler al mando, le preocupaba también la dictadura de Franco en España y posteriormente las consecuencias de la segunda guerra mundial para los jóvenes estadounidenses. Betty se declaró abiertamente comunista y se oponía a la represión de las minorías, pero muy pronto se dio cuenta de que su lucha estaba al lado de las mujeres, con el Feminismo.

En el verano de 1942, empezamos a enterarnos mejor del trato que los nazis estaban dando a los judíos, pues las tropas de Hitler habían entrado en Austria, Checoslovaquia, Polonia, y luego en Holanda, Dinamarca y Francia. No conocimos todos los horrores de los campos de concentración y del Holocausto hasta que nuestros ejércitos liberaron los campos en 1945. Pero yo no paraba de reflexionar sobre la persecución de los judíos…

Se casó en 1947 con Carl Friedan, productor y ejecutivo de una agencia de publicidad con el que tuvo tres hijos/as; Danny, Jhonatan y Emily. La relación con Carl, su único marido, fue tormentosa la mayor parte del tiempo. Cuanto más famosa se hacía Betty más la maltrataba Carl física y psicológicamente. Al final consiguió reunir fuerzas y acabó pidiéndole el divorcio después de veinte años de matrimonio en 1969.

En 1952 cuando estaba embarazada de su segundo hijo, en el quinto mes de embarazo, fue despedida de su trabajo en el periódico sindical, lo que marcó mucho su futura carrera. En esos momentos no había una expresión para designar la discriminación por razón de sexo y ninguna ley para evitarla. Aquí empezaría una de sus grandes luchas por la inclusión de la discriminación por razón de sexo en el Título VII de la Ley de Derechos Civiles.

Betty intento que su familia desempeñara los roles tradicionales, quería ser la típica ama de casa, feliz y realizada, afincada en un barrio residencial que representaba la familia feliz de la década de los 50 en EEUU. Pero, por mucho que lo intentaba eso no iba con ella hasta el punto de ser consciente y tener ataques de pánicos repentinos. Su psicólogo le recomendó que escribiera, que ella era escritora. Cuenta Betty en el libro cómo a pesar de llevar años trabajando como escritora, en los formularios oficiales ponía que su profesión era sus labores.

Para la decimoquitna reunión del college en 1957 empezó a hacer cuestionarios e investigaciones sobre sus compañeras de Smith y sobre la vida de las mujeres norteamericanas. Este fue el inicio de las investigaciones de su famoso libro “La mística de la feminidad“.

Uno de los muchos estudios que realizó Betty mientras escribía para las revistas de mujeres, fue el análisis de los artículos y las portadas de las revistas de décadas anteriores. Eligío los números de un mes de 1939, 1949 y 1959, de las cuatro principales revistas femeninas.

El resultado fue sorprendente. La imagen que se imponía en los años 30 era la de una mujer aventurera, atractiva y autosuficiente que perseguía un ideal o un objetivo personal -hacerse piloto, geóloga o redactora de textos publicitarios-y que en su camino encontraba al héroe dispuesto a apoyarla. Aquellas heroínas casi nunca eran amas de casa. En 1949, la imagen ya se había desdibujado. Sólo una de cada tres protagonistas de las revistas femeninas tenía carrera y, una y otra vez, se la mostraba renunciando a todo para <<realizarse>> mejor haciendo carrera como ama de casa. En 1959, la mujer de carrera había desaparecido totalmente. Hojeé uno tras otro todos los números de las tres revistas femeninas que todavía existían y no encontré una sola mujer con estudios…

El resultado de más de diez años de estudio, reflexión e investigación fue el libro que cambiaría el mundo de las mujeres “La mística de la Feminidad” en 1963. Este libro se convierte en un referente indispensable para el movimiento feminista de la década de los 60 y 70 y fue galardonado con el premio Pulitzer. Actualmente sigue siendo un libro de referencia indispensable.

Cuenta Betty que la máxima de los judíos es hacer con su vida algo que mejore la vida de las generaciones venideras y, aunque ella con 13 años ya le confesó al rabino que no creía en Dios, si que tenía esta máxima muy presente. En un principio ella se quedaría satisfecha si con su libro alguna mujer pudiera decirle que le había cambiado la vida. El resultado rebaso cualquier expectativa, el libro cambio la vida a millones de mujeres en todo el mundo, y muchas de ellas así se lo hacían saber a Betty que, inmediatamente paso a ser muy conocida a nivel mundial y una voz de referencia para todas las mujeres.

Su lucha se encaminó a que el Título VII de la Ley de Derechos Civiles prohibiera la discriminación no sólo por razón de raza sino también por razón de sexo. En el verano de 1964 se aprobó pero aún les quedaría un largo camino por recorrer para que esta realmente se aplicara. No dudo en demandar a todo el que se la saltaba, incluido organismos oficiales. Consiguieron millones de indemnizaciones para mujeres que habían sido discriminadas por razón de sexo.

Consciente de su poder y de la necesidad de luchar por los derechos de las mujeres Betty fundó NOW (National organization for Women) en octubre 1966 de la cual fue presidenta hasta 1970. El nombre de NOW contemplaba también el sentido de la palabra now en inglés: ahora, ya. NOW era un movimiento que pensaba en la necesidad inmediata de los derechos de las mujeres. En 1969 fundo NARAL (National Association for the Repeal of Abortion Laws) Asociación Nacional para la Revocación de las leyes contra el Aborto; y en 1971 NWPC (National Women’s Political Caucus) comité nacional de mujeres.

Betty friedan

Betty Friedan, derecha, y Kathryn F. Clarenbach. En la Universidad de Wisconsin en la segunda Organización Nacional anual de Mujeres (NOW) en Washington DC en 1967. Fotografía de Los Angeles Times (enlazada)

Viajo por todo el mundo y tenía amigos/as en todos los estamentos sociales. Me impacto mucho su relato de cuando viajó a la India y conoció en primera persona a Indira Gandhi, en 1966, la cual fue una gran amiga hasta su asesinato en 1984.

Otro relato muy divertido es su encuentro con el Papa Pablo VI que la recibió en el Vaticano y al cual le ofreció un regalo para no besar su anillo. O cuenta como se las ideo para no cubrirse la cabeza pero parecer que lo hacía.

<<La primera ministra desea hablar con usted>> Es posible que, en la ceremonia que se había celebrado a las cinco de la mañana en honor a los difuntos a orillas del Ganges, y a la que ambas habíamos asistido, se fijara en las revolucionarias tapas rojas de la primera edición de La mística de la feminidad que había llevado para darle. O tal vez fuera porque era la única mujer entre los periodistas que habían acudido a Nueva Delhi. El caso es que, además de la entrevista y de la exclusiva, me invitó a acompañarla en su viaje.

Muy emocionante es también cuando decide hacer algo para celebrar el 50º aniversario del sufragio femenino en EEUU y propone una huelga por la igualdad de las mujeres. Esta huelga al final fue una jornada reivindicativa que se celebró el 26 de agosto de 1970 y que congrego a más de 30 mil personas.

… casi llegué tarde a la manifestación. No había manera de conseguir un taxi porque era la hora punta, así que al salir de nuestro cuartel general cogí un autobús que subía al centro por Madison Avenue. Pero el autobús no se movía, era todo un puro atasco. ¿Adónde iba tanta gente? Hasta que no me bajé del autobús en la calle 59, y me uní a las mujeres que me saludaban con la mano y se apresuraban hacia Central Park desde donde partíamos, no me di cuenta de que a lo mejor íbamos a ser una multitud. Pero salí de dudas cuando doblé la esquina del parque y vi, no cientos, sino miles de mujeres y hombre, y niños y abuelas que empezaban a concentrarse.

Betty Friedan

Betty Friedan en una de sus protestas como representante de now por la igualdad de los derechos constitucionales de las mujeres, cerca del Capitolio EE.UU. Fotografía: Charles Del Vecchio/The Washington post

El trabajo de Betty tuvo también muchos oponentes, algunos/as de los/las cuales intentaban boicotear desde dentro sus propias organizaciones. El punto de vista de su trabajo fue muy controvertido para la época y deja ver un ápice de “homofobia” no reconocida por ella. Aunque Betty se definía como una mujer sexualmente libre, algo en su interior era tremendamente conservador sobre todo a lo que la unidad familiar y la maternidad se refiere. Le molestaba mucho que su lucha por el feminismo se viera intimamente relacionado con el movimiento de lesbianas del momento.

Fue muy crítica con grandes referentes del feminismo como Kate Millett y su libro “Política Sexual” o Simone de Beauvoir y “El segundo Sexo” nunca reconoció la importancia de sendas obras. Yo creo que lo que no le gustaba de Kate era que se declarará bisexual y que fuera una cabeza visible del feminismo que se podía asociar al lesbianismo. De Simone de Beauvoir cuenta que tuvo una entrevista con ella de la cual salió muy desilusionada porque, según ella, no tenían nada que ver.

Yo admiraba mucho a Simone de Beauvoir, aunque la verdad es que más por Los madarines y sus memorias que por El segundo sexo. Había leído El segundo sexo cuando era ama de casa con niños pequeños pero más que influenciarme lo que hizo fue deprimirme

Me quedé horrorizada al ver que Simone de Beauvoir y yo no coincidíamos prácticamente en nada. Cuando le dije que las mujeres necesitaban mejores puestos de trabajo y mejores sueldos para conseguir la igualdad y cambiar la sociedad, contestó en tono despectivo que, si de verdad queríamos cambiar la sociedad, las mujeres <<no debían aceptar puestos de trabajo importantes>> y convertirse en parte de la <<elite>> de una sociedad que ella rechazaba. <<Las mujeres no necesitan puestos de mando para poder comer>>, dijo. Luego siguió enumerando las comodidades de la familia, la decoración del hogar, la moda, el matrimonio y la maternidad como enemigos de las mujeres. <<Mientras no se destruya el mito de la familia y el mito de la maternidad y el instinto maternal, las mujeres seguirán estando oprimidas.>> <<Bueno, entonces ¿Cómo se le ocurre a usted que se puede perpetuar la raza humana?>> le pregunté. Y ella me dio la siguiente respuesta, que me dejó de pasmo: >>¡Ya ha demasiada gente en el mundo!>>

Betty era muy recelosa con el concepto de familia y cualquier liberación sexual que se escapara de su entender para ella era una amenaza, éste en mi opinión era su punto débil y estoy segura de que  si la vida le hubiera dado unos años más y algunas amigas más, ella habría acabado aceptando la importancia de dichas obras y movimientos, tal y como ya había hecho con otros temas cuando reflexionaba para escribir la obra de su vida.

Lo que queda muy claro con su obra es que era una mujer con una capacidad de liderazgo y acción bestial, en todos los aspectos. Cuando se divorció, y con la excusa de que muchos amigos suyos lo estaban haciendo, para no enfrentarse al miedo de quedarse sóla consiguió arrastrar a sus amistades a crear una comuna en la que vivían todos juntos, con idas y venidas según se divorciaban y volvían a casar.  Compartieron casa durante cuatro años hasta que en 1973 la comuna se disolvió.

Su relación con los hombres después de Carl fue liberal y casi siempre estuvo con hombres casados, confiesa que en parte pudo ser porque no quería volver a casarse y así no tenía que temer que ésto ocurriera.

Betty Friedan

La marcha en la Conferencia Nacional de la Mujer (de izquierda a derecha) Billy Jean King, Susan B. Anthony II, Bella Abzug, Sylvia Ortiz, Peggy Kokernot, Michelle Searcy, Betty Friedan, 1977. Fotografía de Diana Mara Henry / dianamarahenry.com

Betty fue profesora en diferentes universidades y pasaba la mitad del año en Nueva York y la otra viajando. Paso largas temporadas en California donde confesó que nunca se sintió como en casa.

Siempre había padecido asma y fue operada a corazón abierto hasta en 3 ocasiones, operaciones de las que salió ilesa y con fuerzas renovadas.

En la última etapa de su vida se mudo a Washington ciudad que la acogió con los brazos abiertos y en la cual confesó encontrarse muy cómoda, a Betty le gustaban las ciudades cosmopolitas con grandes opciones culturales y en las que una se puede mover fácilmente teniendo una gran oferta a mano. Permaneció allí hasta su muerte en 2006.

Los libros más importantes que ha escrito Betty Friedan:

  • La mística de la feminidad (1963)
  • La segunda fase(1981)
  • La fuente de la edad: vivir la vejez como una etapa de plenitud (1993)
  • Mi vida hasta ahora (2000) el cual estamos reseñando aquí.
Dibujo de Betty Friedan

Dibujo de Titina Chalmatzi

M.G. Galocha

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Marilyn Monroe, #ElMitoErótico.

EL 1 de Junio de 1926 nacía, El Mito Erótico, Marilyn Monroe. Hoy hubiera cumplido 88 años pero una muerte prematura se la llevó a los 36 años. Mi viaje acaba aquí fue el epitafio de la tumba de Marilyn Monroe.

Hay toda una historia de sospechas y conspiraciones sobre la muerte de Marilyn y su relación con los hermanos Kennedy.

Infografía Marilyn

 By Galocha.

Rompiendo mitos sexuales. Masters y Johnson.

Masters and Johnson

Descubriendo a Virginia Johnson II

Como decíamos en el anterior post, descubriendo a Virginia Johnson, es muy difícil hablar de Johnson sin hablar de Masters.

Antes de entrar de lleno en la parte profesional que los une indiscutiblemente, hablaremos de la parte personal.

Ya adelantábamos ayer que fue el mismo doctor Masters el que se fijó en Johnson y le propuso trabajar como investigadora asociada. Lo que aún no os he contado es el rumor que dice que, durante el desarrollo de esta investigación Masters y Johnson mantuvieron relaciones sexuales para ser ellos también sujetos de la investigación. Las malas lenguas dicen que fue Masters el que convenció a Johnson de que tener relaciones sexuales era parte del trabajo. Personalmente creo que no hay que victimizar, no estamos hablando de cualquier mujer, es ¡Virginia Johnson! Conocedora y defensora de la sexualidad femenina y como tal ella vivió su vida acorde a sus pensamientos.

Con el tiempo Masters y Johnson se convirtieron en amantes y Masters se divorció, después de la publicación en 1970 de libro Insuficiencia sexual humana, para casarse con Johnson en 1971. En el año 1973 ya como matrimonio fundaron el Instituto Masters & Johnson en St. Louis que fue el centro de sus investigaciones.

En 1990 Johnson estaba entregada a los cuidados de Masters que tenía un importante bajón de salud. El 19 de Febrero de 1992 Johnson anunció que después de 20 años su tercer matrimonio había llegado al fin. Los motivos que se ofrecieron públicamente fueron: diferentes puntos de vista sobre el trabajo y la jubilación. Tras el divorcio, Johnson continuó su trabajo de forma independiente y tomó la mayor parte de los registros del instituto. El Instituto se cerro en 1994 y entonces Virginia fundó y dirigió el Virginia Johnson Masters Learming Center que se dedicó a la solución de disfunciones sexuales.

Ahora haré un repaso por su obra profesional que es simplemente excepcional.

1966 La Respuesta Sexual Humana.

En este primer trabajo conjunto de Master y Johnson se reflejan los resultados de una investigación de casi una década. Johnson fue una pieza clave, ella convenció a varios cientos de mujeres y hombres de su entorno para que participaran en ella.

El lenguaje de este primer libro era muy técnico ya que en un principio estaba pensado y dirigido a profesionales, pero esto no impidió que tuviera una gran acogida y se convirtiera en un best seller.

En este libro nos explican cómo nuestros cuerpos vibran, sudan y se excitan mientras practicamos sexo. El mensaje más importante que se daba era que la sexualidad femenina es muy potente y que las mujeres somos capaces de sentir y disfrutar mucho de nuestra sexualidad. Ya hablaban de la capacidad de tener multiorgasmos.

A partir de este libro un chic cambio en la sociedad, ahora en los medios de comunicación el sexo interesaba. Masters y Johnson hicieron acto de presencia en TV en radio y en revistas.

A partir de esta publicación aumentó también el interés por las revistas para mujeres de incluir artículos sobre la sexualidad que aparecían en el libro de Masters y Johnson.

Todas esta divulgación creo en la sociedad un gran interés por la terapia sexual. Las parejas se acercaban a consulta para someterse a una terapia sexual intensiva que además luego tendría un seguimiento durante años.

1970 Insuficiencia Sexual Humana

A raíz del éxito conseguido en su primer libro y debido a la gran cantidad de parejas que empezaron a acudir a la consulta de Masters y Johnson, pudieron dedicarse a la investigación y a la terapia sexual, ofreciendo a las parejas soluciones y pautas para corregir y solucionar sus problemas más íntimos. Gracias a este trabajo directo con los Pacientes, se obtuvieron datos fisiológicos que facilitaron la creación de nuevos conocimientos y la desmitificación de falsas creencias, como el concepto que tenía Freud sobre el orgasmo vaginal como  respuesta sexual de una mujer madura.

Una de las conclusiones de este segundo best seller fue que los problemas sexuales son más culturales que fisiológicos o psicológicos. Y a raíz de este libro también nacerá una generación de profesionales que difundirán la terapia sexual moderna.

1975 Más allá del Placer

A Virginia le preocupaba mucho que la información, que había ofrecido en sus anteriores libros, fuera utilizada de manera fría para la práctica de un sexo vacío, por ello, llegó este libro en el que hablaban del compromiso y la fidelidad en la pareja como base para una unión sexual estable y duradera. Este libro se escribió en un lenguaje menos técnico puesto que iba dirigido a un público no profesional, lo que no quita que parte de las teorías de este libro eran transmitidas también a los profesionales que ellos formaban.

1979 Homosexualidad en perspectiva.

Este libro fue fruto de una investigación de diez años en los cuales se investigo a 300 homosexuales, hombres y mujeres. Este libro genero muchas críticas, no fue de gusto de ninguna de las partes. Por un lado Masters y Johnson ofrecían terapia a los homosexuales que querían “curarse”, cosa que provocó un gran malestar en este colectivo. Durante sus investigaciones llevaron a terapia a 67 homosexuales que querían cambiar sus preferencias sexuales y después de una terapia intensiva sólo el 35% de ellos no lo consiguieron. Por otro lado Masters y Johnson reconocían a los homosexuales los mismos derechos que a los heterosexuales cosa que tampoco gusto. A nivel físico o biológico, la respuesta sexual y la estimulación es igual en homosexuales que en heterosexuales y por lo tanto en consulta médica el trato tiene que ser el mismo.

Una de las principales conclusiones que sacaron Masters y Johnson en este controvertido libro era que: “La homosexualidad no es una enfermedad física o psíquica, ni un desorden genético, sino una forma de Comportamiento aprendido, similar a la heterosexualidad. 

En este libro también hay una aparatado para la bisexualidad.

1988 El comportamiento heterosexual en la era del sida.

Este libro fue muy polémico ya que advertía de la posible propagación del virus del VIH entre heterosexuales a gran velocidad si no se ponían medios para ello. Declaraciones como las de que el virus podía contagiarse en el asiento de un baño hizo que la comunidad médica cuestionara su estudio y que le acusaran de la siembra de la histeria colectiva. Al tener al colectivo médico en su contra, se redujo la cantidad de pacientes que asistían a su clínica.

Las obras que cito son las 5 más importante que tienen Masters y Johnson, y por supuesto todas serían dignas de estudio individual para poder hacer una mejor valoración. De lo que no cabe duda es de que todas ellas daban puntos de vista nuevos que rompían falsas creencias y que en muchos casos hacían “libre”, sexualmente hablando, al ser humano, independientemente de cual fuera su sexo o su tendencia sexual.

Una vez hecho un repaso por su vida y obra sólo me queda deciros que no os perdáis el próximo post: La gran sexóloga, Virginia Johnson.

Descubriendo a Virginia Johnson.

Virginia Johnson

El pasado 25 de Julio se hacía pública la triste noticia de que nos dejaba una de las grandes mujeres de la Historia de la Sexología, Virginia Johnson moría a los 88 años de edad. Desde entonces tenía previsto hacerle un pequeño homenaje en forma de post y hoy os presento el primero de la trilogía.

Para quien no la conozca, me gustaría presentaros a una gran mujer. Inteligente, luchadora y valiente en su vida privada, cualidades que utilizó también en su dimensión profesional y que le llevó a ser una pieza clave de la Historia de la Sexología a nivel mundial.

El 11 de Febrero de 1925 nacía Virginia Eshelman Johnson en Springfield, Missouri. Estudiante superdotada adelantó y salto varios grados en la escuela. La música le apasionaba y estudió piano y voz.

A Johnson, cuyo nombre artístico fue Virginia Gibson, le encantaba cantar. Su madre que era una mujer importante en el comité de estado republicano, le presentó a muchos funcionarios y ella solía cantar para ellos, lo que hizo que consiguiera un trabajo como cantante de música country en la radio KWTO de Springfield.

A principios de 1940 contrajo matrimonio por primera vez con un político de Missouri, él era abogado y mucho mayor que ella lo que hizo que este matrimonio fuera fugaz.

En el periodo comprendido entre 1947 y 1951 Virginia Johnson estudió en el conservatorio de Música de Kansas City y se convirtió en escritora para el St. Louis DailyRecord. Y ya en 1951 trabajó brevemente en el equipo de marketing de KMOx-TV.

Su segundo matrimonio llego el 13 de Junio de 1950, esta vez fue con George V. Johnson un estudiante de ingeniería y el líder de una banda de baile. Ella cantó con la banda hasta que dio a luz a su segundo hijo. Este segundo matrimonio tampoco le funcionó y en 1956 se divorciaban quedándose Virginia al cargo de sus dos hijos.

Cuando se habla de Virginia Johnson siempre se hace referencia a ella como psicóloga, y yo no dudo de que lo era, aunque nunca termino la carrera. En 1956 ella contemplo volver a la universidad para obtener el título y encontró un trabajo en la oficina de empleo de la Universidad de Washington. Fue allí donde conoció al hombre que marcaría el resto de su vida tanto personal como profesionalmente, William Howell Masters.

Master y Johnson

Hablar de Johnson es difícil sin hablar de Masters ya que sus éxitos conjuntos, sus publicaciones y sus estudios han sido de gran trascendencia mundial.

En enero de 1957 fue el profesor Masters el que eligió personalmente a Johnson para trabajar como investigadora asociada por ser una mujer madura, extrovertida, inteligente y madre. Pronto destacó y se convirtió en parte indispensable de la investigación.

Virginia tenía un “don de gente” que hacía que el trato fuera fácil, incluso tratándose de sexo. No nos olvidemos de que estamos hablando de los años ´60 donde solo hablar de sexo ya era tabú. Son muchos los que piensan que sin ella muchas de las investigaciones no se habrían llevado a cabo ya que toda investigación necesita de sujetos dispuestos a hacerlas y esos sujetos tienen que estar motivados y receptivos para ser dejarse investigar, y allí estaba ella para conseguirlo.

Fue en 1966 cuando Masters y Johnson revolucionaro en mundo con su libro Human Sexual Response. Libro que fue escrito para uso profesional y con un lenguaje técnico. Aún así se convirtió en un best seller con más de 300 mil libros distribuidos en 1970.

La respuesta fue muy positiva y les querían en conferencias, tertulia… etc. Aparecieron en programas de televisión como Today de la NBC y Stage 67 de la ABC. También se les pudo ver en revistas como Time.

Si quieres seguir leyendo sobre la vida y obra de Virginia Johnson no te pierdas el post Rompiendo Mitos Sexuales. Masters y Johnson. y La gran sexóloga, Virginia Johnson.