Las 6 claves para disfrutar de modelos sexuales alternativos

Cuando pienso en modelos sexuales alternativos, sobre todo estoy pensando en; otras formas de disfrutar del sexo, de disfrutar de verdad, sin peros, sin contras; en otras formas de sentir y pensar la sexualidad que nos enriquece y nos abre infinitas alternativas al alcance de todos/as y sobre todo estoy pensando en que es tan fácil que sólo hay que querer hacerlo, sólo necesitamos ser conscientes de que nuestra vida sexual se puede enriquecer y estar dispuesto/a a ello. Seguro que suena eso de que hay que salir de la zona de confort, pues eso.

Las 6 claves para disfrutar de modelos sexuales alternativos:

  1. Educación Sexual para todas las edades. Si en algún momento piensas que lo sabes todo del sexo, perdóname que te diga que te equivocas. Pero además es que no hay que saberlo todo en todo momento, tenemos que ser educados según vamos adquiriendo una madurez sexual evolutiva. Una niña de 12 años no necesita saberlo todo sobre la sexualidad después de la menopausia, pero si necesita conocer a la perfección el ciclo menstrual y las 4 fases por las que pasa cada mujer durante él. Adelantarte ligeramente a los cambios que se producen en la evolución sexual de hombres y mujeres, con una educación acorde al momento al que te encuentras es muy importante para evitar trastornos físicos y psicológicos y adquirir hábitos de vida sexual saludable, y dicho esto enlazamos con la siguiente clave.
  2. No prevenir sino promover conductas sexuales saludables. Como parte importante de la educación sexual que se debe dar en todas las edades, desde muy pequeños, tenemos que tratar la sexualidad como algo natural inherente al ser humano. Somo seres sexuados y lo somos a todas las edades, a unas de una forma más inocente que a otras. Promover conductas saludables es por ejemplo: en un niño de 5 años, enseñarle intimidad, higiene y respeto cuando empieza a tener el primer contacto con lo que será la masturbación o autoerotismo en vez de reprocharle o castigarle. También es hacer hincapié en adolescentes en que no es no, y que nada que no sea sí es sí. Para evitar las futuras violaciones o abusos sexuales “justificados” haciendo hincapié en el que abusa es el único culpable. Cuando uno cree firmemente en una sexualidad de una forma más amplia y respetuosa su vida sexual es más sana y natural. No se trata de prevenir o evitar las conductas sexuales acordes con el desarrollo personal de cada persona, sino educarles para que sus conductas sean saludables y respetuosas.
  3. Sociedad no sexofóbica. A casi todos nos gusta follar y a muchos además también nos gusta hacer el amor, pero no todos/as tenemos el derecho adquirido de reconocerlo y decirlo abiertamente, principalmente porque vivimos en una sociedad que es sexofóbica y más si eres mujer. El sexo esta bien pero en marcos limitados y controlados, por ejemplo para procrear. Todo lo que se salga de una sexualidad controladora y represiva es malo. Seguimos viviendo en una sociedad reprimida y puritana vigilada y castigada por religiones que quieren seguir manteniendo el control por medio del miedo. Donde la opresión, sobre todo de la mujer, esta latente. No es raro encontrar noticias de unos y otros “señores” obispos hablando despectivamente sobre las mujeres y queriendo anularlas pidiendo su retirada de la vida pública. Consecuencia de esta sociedad sexofóbica nos encontramos con la falta de educación sexual en todas las edades y existe un claro retroceso en las últimas décadas que se traduce por ejemplo, en el caso de los adolescentes, en un aumento de las agresiones sexuales. Agresiones que han aumentado de una forma directamente proporcional a la reducción que se ha realizado en el ámbito de la educación sexual. Aquí os ánimo a reflexionar sobre una frase que leí de Valerie Tasso y que parafraseo ¿Que nos queda de nuestra sexualidad, del sexo, sin el negocio del sexo?
  4. Generalizar la sexualidad en todo el cuerpo sin genitalizar. Vivimos en una sociedad falocéntrica en lo que los más importante es el falo, el pene, y por supuesto existe una sexualidad que se centra en el coito, lo que se conoce como coitocentrismo. Por que creéis que pensamos en preliminares, porque es como el entrante para el plato principal, el coito. Si amplias tu sexualidad no hablarás de preliminares porque todo es sexo. Otras formas de sexualidad son posible, solo tienes que reflexionar y disfrutar. Abre tu mente y disfruta de tu cuerpo.
  5. Buscar tiempo para disfrutar la sexualidad. El tiempo nos quita la vida y también la sexualidad. Vivimos en una vorágine donde a veces es difícil reconocer quien soy, que quiero y dónde voy. En el sexo también, nos dejamos llevar por una vida ajetreada donde hacemos todo lo que tenemos que hacer también sin preguntarnos quien soy, qué quiero y con qué disfruto realmente. El sexo tiene su lugar, 2 minutos de preliminares que terminan con un coito, a ser posible, rapidito. No debemos ser conformistas, hay que buscar tiempo para cuidar de tu sexualidad, sólo/a o en pareja, para mimarnos, tocarnos, besarnos, desearnos y disfrutarnos e insisto, sólo/a o en pareja. Para exprimir tu sexualidad al máximo sólo tienes que querer. Y si hacemos caso a la clave anterior, el sexo es mucho más que un coito, aprende a disfrutar de cada poro de tu piel.
  6. Permisividad en las fantasías. Si has conseguido todo lo anterior este punto es de lógica aplastante. Cuando no vives una sexualidad encasilla y marcada socialmente es fácil que fantasees con lo que quieras. Las fantasías son una parte importante del motor de la sexualidad, sobre todo en mujeres, y hay que fomentarlas, no pongas barreras a tu mente, no te pongas límites. A fantasear se puede aprender y es una parte esencial para el gozo de tu sexualidad como ser único e independiente. Pueder mirar aquí un taller de fantasías sexuales.

¿Te atreves a vivir y mejorar tu sexualidad de una forma alternativa?

M.G.Galocha

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